Por María Peña
Washington, 25 oct (EFE).- EEUU y la República Dominicana se comprometieron este miércoles a acelerar la puesta en marcha del Tratado de Libre Comercio (TLC) que firmaron con Centroamérica y presentaron un frente unido en la lucha contra las drogas y la delincuencia. El presidente George W. Bush, y su homólogo dominicano, Leonel Fernández, repasaron durante unos 45 minutos asuntos de interés bilateral, entre ellos la aplicación del TLC.
"A EEUU le conviene que la República Dominicana tenga una economía fuerte... le aseguré al presidente que pondremos en marcha el TLC lo antes posible", dijo Bush.
El convenio ha sido ratificado por todos los países firmantes menos Costa Rica, y su puesta en marcha ha dependido de la aprobación de varias normas en las naciones afectadas.
El gobierno de Fernández ha enviado al Legislativo dominicano las leyes necesarias para la aplicación del pacto comercial.
El partido gobernante cuenta con una mayoría en el Congreso dominicano, por lo que no se prevén mayores trabas para la aprobación del proyecto de ley, que incluye modificaciones legales.
"Esperamos que el Congreso pueda aprobar este proyecto de ley en el plazo más breve posible", dijo Fernández en un encuentro posterior con los periodistas, aunque no quiso aventurar plazos para la fase final de este acuerdo.
En el encuentro presidencial también se abordó la cuestión del desembolso de fondos por parte de organismos multilaterales que "contribuyan a mantener la confianza, la sostenibilidad y el crecimiento de la economía dominicana", precisó Fernández.
En la actualidad, la República Dominicana tiene pendiente un desembolso del Banco Mundial (BM) de 50 millones de dólares, que abriría las puertas a un posible préstamo de hasta cien millones.
Ambas sumas pueden financiar proyectos en el sector eléctrico de la República Dominicana, explicó Fernández, cuyo Gobierno también tiene varios planes pendientes con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Sin precisar el monto de esos proyectos, Fernández dijo que en su encuentro con altos cargos del BID, el lunes, notó "cierta flexibilidad para que esto sea aprobado y sea aplicado con rapidez".
En ese sentido, el gobernante consideró clave el apoyo de Bush para que los organismos multilaterales de crédito agilicen la aprobación de los desembolsos, porque eso significaría un espaldarazo al "buen desempeño de la economía dominicana" y a su continuo saneamiento.
Según Fernández, la economía dominicana creció un 9 por ciento el año pasado y ese crecimiento podrá sostenerse mediante el equilibrio fiscal que, a su vez, dependerá del desembolso del BM y el BID.
Aunque el comercio fue el plato fuerte del encuentro, ambos presidentes analizaron también la cooperación en la lucha contra el tráfico de drogas y la delincuencia, el fomento de la gobernabilidad y del desarrollo democrático, indicó Fernández.
En cuanto a emigración, ambos abordaron las normativas en relación al nuevo marco de seguridad nacional que se ha planteado en Estados Unidos a raíz de los atentados de 2001, explicó Fernández.
El presidente dominicano reiteró que su Gobierno ha visto "con simpatía" la propuesta de Bush para establecer un programa de trabajadores huéspedes, por considerar que es una "solución inteligente" al problema de la inmigración ilegal en Estados Unidos.
"El problema podría resolverse en el corto, mediano y largo plazo, y creemos que allí está la parte sustantiva de la solución de este asunto", subrayó Fernández al referirse al proyecto de ley que quedó estancado en el Legislativo estadounidense.
Esta es la segunda visita de Fernández a la Casa Blanca. La primera la hizo junto a los presidentes de Centroamérica mientras éstos realizaban una campaña de presión para lograr la aprobación del tratado comercial en el Congreso de EEUU. EFE
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